Natur and Cosmos

Cómo hacer un buen regalo

o sé si eres de esas personas a las que les cuesta regalar. Si es así, ánimo en estos días de Navidad.

Hacer un regalo es un trabajo. No es algo mecánico si lo que quieres es ya no acertar, sino sumar a la persona que lo recibe.

Para mí es un proceso consciente, algo con intención y que, de alguna manera, deja huella.

Y no tiene por qué suponer un gasto de dinero, aunque sí requiere tiempo. Al menos el necesario para pensar en qué le gustaría recibir a esa persona. El resto es opcional.

Acabo de terminarme un libro, ‘Las voces del desierto’. Me lo prestó una amiga que, quizás sin saberlo, me estaba haciendo un regalo: el tiempo que me he pasado leyendo una maravillosa historia real de una mujer que convive en plena naturaleza con una tribu y unas costumbres bien diferentes a las suyas.

En sus páginas encontré algunas claves para hacer un regalo que quiero compartirte por si te sirven para estos días.

  • Un regalo sólo es un regalo cuando le das a la persona lo que ella desea, no lo que tú quieres que tenga.
  • Un regalo no obliga a nada. Se da sin condiciones.
  • Si no responde a estas condiciones, no sería un regalo y, según la tribu de Los Auténticos, debería llamarse de otra forma.

Bien, pues según estos criterios, hay personas que regalan constantemente sin saber siquiera que lo están haciendo. Ya sabes de qué tipo de personas te estoy hablando.

Y también hay regalos que no se envuelven, que no se tocan, pero que acompañan durante mucho tiempo.

Pensando en todo esto, se me ocurrió que quizá una lectura de carta natal puede ser ese tipo de regalo. Un espacio de tiempo dedicado por completo a la persona, una invitación a mirarse, a reconocerse y a poner palabras a lo que muchas veces se siente pero no siempre se sabe nombrar.

Una carta natal no dice quién tienes que ser ni qué tienes que hacer. No impone nada. Simplemente abre una conversación honesta con lo que ya está ahí: tus talentos, tus ritmos, tus retos, tus deseos más profundos.

Por eso me gusta ofrecerla como regalo. Porque no obliga a nada, porque no espera nada a cambio y porque, cuando llega en el momento adecuado, suele dejar huella.

Si estás buscando un regalo diferente, consciente y con intención, quizá esta sea una forma de regalar tiempo, escucha y profundidad.

Que tengas un día maravilloso

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *